Prioridad educativa para inmigrantes de NY

El Diario/La Prensa
Martes, 31 Diciembre 2013
 
Por: Claire Sylvan y Steven Choi /
(Sylvan es la directora ejecutiva y Fundadora del Internationals Network for Public Schools y Choi es director ejecutivo de The New York Immigration Coalition).
 
La nueva Canciller del Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York, Carmen Fariña, hereda un sistema de más de 1,500 escuelas compuesto por más de un millón de alumnos, de los cuales 41% hablan uno de 160 idiomas. Las destrezas lingüísticas y culturales de estos alumnos son una gran ventajas en la economía multilingue global. 
 
El éxito de la Ciudad dependerá en gran parte de la capacidad de Fariña de satisfacer las necesidades de los 160,000 alumnos que están aprendiendo inglés (ELLs) —15% de la población escolar— y de sus padres inmigrantes. 
 
Estos alumnos tienen que aprender un nuevo idioma, y materias académicas. Y los recién llegados se emprenden a conocer una nueva cultura y sistema escolar. Aunque tienen gran potencial, el sistema está dejando a estos alumnos atrás. Solo un ELL de cada tres se gradúa en cuatro años, comparado con 60% para el estudiantado en general. Y los índices de competencia para ELLs en exámenes estatales para grados 3 a 8 fueron extremadamente bajos: 3% para inglés y 11% para matemáticas.
 
 
La Canciller debe ofrecer a los padres inmigrantes un verdadero acceso a recursos de traducción e interpretación y ayudarles en coyunturas críticas. 
 
Es crítico que el sistema de responsabilidad para escuelas, directores y profesores elimine los desincentivos para los planteles que sirven a los ELLs y otros alumnos con dificultades, convirtiéndolos en "intocables". 
 
Y como las escuelas están apoyadas organizativamente por el NYCDOE -junto con un ambiente de trabajo colaborativo, fomentará la creatividad e innovación necesaria para resolver problemas complejos.
 
Carmen Farina tiene la oportunidad de aprovechar uno de los recursos más grandes de la Ciudad —las destrezas de los alumnos inmigrantes y ELLs en sus idiomas nativos— y de emplear sus fortalezas no reconocidas por exámenes estandarizados. De hecho, una dependencia excesiva en exámenes de alto riesgo condena a estos alumnos al fracasos y un bajo rendimiento que no merecen.
 
La nueva Canciller debe actuar rápidamente para construir sobre estos modelos de excelencia para liberar el potencial enorme de todos los ELLs. Para mejorar el logro debemos enfrentar como los educamos y como evaluamos sus capacidades.
 
Una versión de este artículo se publicó en la edición impresa de El Diario del día 12/31/2013 con el título "Prioridad educativa para inmigrantes de NY"